Los ríos nacen en las altas montañas a causa de las lluvias, descienden continuamente a gran velocidad para desembocar en mares, otros ríos o lagos. Su característica principal es que siempre están en movimiento y benefician todo lo que esté a su paso. Vegetación, fauna, poblaciones humanas todo prospera a causa del preciado líquido. Sin agua la vida es imposible.

El amor puede entenderse como un río.

El amor verdadero desciende desde el cielo hacia nosotros, nos llena hasta que se desborda y entonces puede derramarse a través de nosotros, en una corriente continua. Cuando ese caudal fluye bendice todo lo que está alrededor.

El amor de forma natural en nosotros es más bien un disfraz del egoísmo. En nombre del amor exigimos para nosotros reconocimiento, entendimiento, respeto y evadimos otorgarlo a los demás.

El amor va más allá de un simple sentimiento volátil, involucra nuestra razón pero sobre todo nuestra voluntad. Para amar es necesario dar, darle a los demás lo que quisiéramos para nosotros mismos.

El agua del río será entonces como el amor. El amor descenderá del cielo, se desbordará hacia el exterior y seremos llenados con más de forma continua. Por lo que entonces el amor podrá crecer en nosotros, crecer y crecer.

De tal manera que podemos aprender a amar, renovar el amor, acrecentarlo, avivarlo en el momento en que nosotros decidamos dar.  Es la decisión propia de invertir en las vidas de los demás, radica en nosotros ser generosos no sólo de lo que tenemos sino de lo que somos. Una sonrisa puede ser dada, un saludo entusiasta o un elogio.

Amamos en la medida que damos, entonces seremos un río sano que corre y no uno que se estanca y que se vuelve como un mar muerto que no tiene salida, en donde nada ni nadie puede sobrevivir. Ensanchar el corazón requiere de toda nuestra participación sabiendo que podemos amar porque Cristo nos amó primero.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Juan 3:16

Categorías: amor

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