Si miramos las nubes, no cosecharemos
A veces el clima de nuestra vida es placentero. Un torrente de cálida luz alumbra nuestro camino, el viento parece acariciar nuestros cabellos y las noches estrelladas llegan sin ningún sobresalto. De pronto, vientos tempestuosos nos sacuden y anuncian la llegada de una gran tormenta, acompañada de lluvia y devastación a su paso. Otras veces el desierto parece atraparnos en medio de la sequía y un inhóspito medio. Inevitablemente, nos vemos atrapados por el frío Leer más






