Description
La taza cónica de 17 oz es un recipiente hermoso. Posee una ilustración peculiar de una botella de vidrio tapada con un corcho. Dentro de la botella hay un pequeño barquito de papel, frágil y vulnerable.
Es fácil imaginar este barquito dentro del frasco navegando sin rumbo fijo por los mares.
El barquito fue creado por una niña llamada Elisa. Ella lo puso dentro de la botella, con la esperanza de que llegara a algún lugar lejano. Lo soltó en el mar, con la ilusión de que alguien lo encontrara y leyera la nota que había escrito con su dirección.
La botella, con el barquito de papel, navegó sin rumbo fijo. Pasó por tormentas y olas enormes. No obstante, nunca dejó de estar protegido y logró salir a flote gracias a la ayuda de la botella.
Un día, la botella fue arrastrada hacia una playa lejana. Allí fue encontrada por un pescador. El hombre sacó la botella del agua y se sorprendió al observar el pequeño barquito de papel que estaba adentro. Tras leer la nota de Elisa, decidió enviarle una carta a la dirección que ella había dejado, para contarle la historia del barquito y de cómo llegó a sus manos.
Elisa recibió la carta unos meses después. Se emocionó al saber que su barquito de papel viajó por el mar y llegó a una playa lejana. Respondió la carta al pescador, agradeciéndole por haberlo encontrado. También, prometió hacer más, para que pudieran seguir viajando por los mares.
La taza cónica de 17 oz, con la ilustración del frasco y el barquito de papel dentro, es de inspiración para esta historia, la cual, muestra un poco del gran deseo que tenemos por hacer llegar las historias de la Biblia y las historias de la vida de Jesús a todos lados.


Reviews
There are no reviews yet.